De orígen prehispánico, el tamal es un alimento compuesto de masa de maíz batida, relleno de salsa y por lo regular algún tipo de carne, envuelto en hojas de maíz o plátano y cocido al vapor. Su nombre proviene del náhuatl tamalli.
La masa de maíz generalmente se bate con manteca de cerdo, agua o caldo de la carne que se emplea para el relleno; para que la masa esponje, se emplea el tequexquite o polvo para hornear.
Las carnes más utilizadas como relleno con las de cerdo, pollo y res, aunque en algunas regiones se emplea el guajolote, pato o algún otro animal. Incluso puede llevar queso fresco o frijoles, verduras o frutas o simplemente no contener ningún relleno.
Las salsas también son muy variadas como la misma cocina mexicana.
Numerosos dichos y creencias han surgido alrededor del tamal. Se dice, por ejemplo, que si alguien bate la masa en sentido contrario al correcto, se cortará o no esponjará; o que si quien los prepara está de mal humor, saldrán crudos.
0 Responses